Cuando creé este blog, lo hice con la idea de ir escribiendo, si no cada día, si de una manera muy continuada para poder ir dejando escrito todo lo que me ronda por la cabeza... pero la vida es caprichosa y a veces cambia de repente, sin avisar.

La cuestión es que en, aproximadamente, 15 o 20 días, me he marchado de casa de mis padres, he cambiado de ciudad y de provincia en la que no conozco a nadie y he iniciado un nuevo trabajo que, aunque con mucha ilusión, puede que no sea lo que previamente parecía.

Tengo la tendencia a no meditar mucho algunas decisiones que, a la larga acostumbran a ser importantes. La idea de marcharme a trabajar fuera de mi lugar de nacimiento no era por falta de oportunidades, ni mucho menos, simplemente por las ganas de probar, de descubrir nuevas cosas y especialmente, porque cerca de mi casa (ahora ya de mis padres para no liarnos), era imposible trabajar justamente en lo que estaba deseando.

Fue una idea tomada antes del verano, incluso hice la entrevista para el trabajo donde estoy actualmente, pero en el plazo que tenían que haberme comunicado alguna decisión, no obtuve ninguna respuesta.

Con el paso de los días y semanas, descarté la idea de irme fuera. Total, en casa con mis padres estaba muy bien, tenemos bastante buena relación y tenía la misma libertad que podría tener viviendo sola, añadiendo además las ventajas de estar "cuidada".

Y de repente, 3 días después de finalizar un contrato con una historia movidita, que si viene a cuento, ya la explicaré otro día... suena el teléfono y me llaman para decirme que el trabajo es mío y que el proyecto se va a iniciar en breve... que si no recibí una carta para comunicarmelo. Habían pasado 2 meses desde la entrevista y, evidentemente, no recibí ninguna carta.
La voz al otro lado del teléfono me dijo: Si sigues interesada y estás disponible, el puesto es tuyo... ¿que me dices?

Y ahí voy yo sin pararme a pensar y suelto: Si, si, claro. ¿Cuando se empieza?

Fin de la historia. De eso ha pasado un mes. Y aquí estoy... en mi nueva casa, al menos durante el próximo año. Otro día explico mis sensaciones de emancipada :)

¡¡Hasta pronto cocteleros!!